Héctor Aguilar Camín

Héctor Aguilar Camín

Mientras pasa la historia

Día con día

¿División de Cataluña?

septiembre 14, 2015

Tiempo de lectura Lectura: 2 minutos

Para un visitante interesado en el tema, Madrid arde en la cavilación de Cataluña. Mejor dicho, en temor de que la causa independentista catalana triunfe esta vez en las elecciones del 26 de septiembre.

He pasado media semana hablando del tema, lamentando la dureza de las posiciones del gobierno español y la correspondiente dureza de la causa independentista catalana, rigideces que la cercanía de la fecha tiende a multiplicar, pues la decisión para los votantes está planteada en términos plebiscitarios, de sí o no, en el contexto de una elección de mayorías parlamentarias.

Se trata de un falso plebiscito donde no contarán los votos individuales, sino los escaños ganados en el parlamento. Puede parecer lo mismo, pero está lejos de serlo. En Cataluña, la causa independentista podría ganar 51 por ciento de los escaños parlamentarios, la mayoría en el gobierno, con solo 44 por ciento de los votos.

Con esa mayoría parlamentaria, el gobierno de la Generalitat, encabezado por Artur Mas, se dispondría a iniciar el proceso de declaración de independencia que podría culminar en la separación de Cataluña de España y de la Unión Europea.

Viendo cifras de las creencias políticas reales de quienes viven en Cataluña, he vuelto a pensar que los plebiscitos son instrumentos democráticos que dividen más de lo que unen. Zanjan de modo tajante dilemas que no lo son tanto en el seno de la sociedad.

La encuesta más reciente del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), la instancia que rige en la materia, señala que en Cataluña 42 por ciento de los encuestados se siente tan español como catalán, una sensibilidad binacional que ha crecido 4.5 por ciento respecto de la cifra del mismo CIS en su sondeo de 2012 (37.6 por ciento).

En el mismo territorio se siente solo catalán 21 por ciento, y solo español 5.3 por ciento (El País, 11/9/15).

De la fuerza del sentimiento nacional en Cataluña, no hay duda, pero si hemos de creer al CIS, está lejos de representar la mayoría absoluta.

La lógica binaria del plebiscito volverá negro y blanco lo que en realidad es una gradación de grises entre el negro y el blanco que hay que votar este 26 de septiembre.

hector.aguilarcamin@milenio.com

Publicado originalmente en Milenio.

 


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