Nadie sabe, nadie cree, la verdad se ha ido
Uno de los rasgos característicos del nuevo Estado del que habla Claudio Lomnitz, al que me referí aquí el martes pasado, es que no produce verdades aceptables,
Uno de los rasgos característicos del nuevo Estado del que habla Claudio Lomnitz, al que me referí aquí el martes pasado, es que no produce verdades aceptables,
Dediqué ayer buena parte de la mañana a escuchar los intercambios del parlamento abierto sobre la reforma eléctrica.
Se suele decir que México tiene una democracia sin demócratas. Es un lugar común que denuncia a la vez una verdad histórica y un hueco civilizatorio.
Podría pensarse que la concentración del poder que intenta el actual Presidente de México es también un intento de fortalecer al Estado.
Me asombra oír decir al Presidente que “estamos viviendo un tiempo histórico, un momento estelar de la historia de México”.
Se reía Edmundo O’Gorman de que alguien pudiera escribir la escena de un campesino europeo del siglo XVII que se despidiera de su mujer diciéndole: “Adiós, me v
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