Diputados: el fraude del día siguiente
Las mayorías fabricadas por Morena y sus aliados en la Cámara de Diputados no solo violan la Constitución, también alteran el veredicto democrático: son un atentado contra la voluntad real de los votantes.
Las mayorías fabricadas por Morena y sus aliados en la Cámara de Diputados no solo violan la Constitución, también alteran el veredicto democrático: son un atentado contra la voluntad real de los votantes.
La ley de coaliciones permite a los partidos coaligados registrar candidatos de un partido con las siglas de otro. Permite una simulación. En el caso de la coalición Juntos Haremos Historia, dos partidos comparsas, el PT y el PES, fueron fortalecidos con candidatos y votos de Morena, el partido serio de la coalición.
En las elecciones de 2018, Morena recibió oficialmente 37.25 por ciento de los votos emitidos, pero tiene 51 por ciento de las diputaciones, la mayoría absoluta. Esto significa una sobrerrepresentación de 14 por ciento respecto de sus votos recibidos, 6 por ciento más que lo permitido por la Constitución.
La realidad ha desmentido estratosféricamente el pronóstico. Ayer, 16 de julio, no hubo en México los 450 infectados previstos, sino 6 mil 406.
Conforme crecen las filtraciones de lo que ha pactado Emilio Lozoya con el gobierno, a cambio de su libertad y la de su familia, crecen las expectativas de un gran caso judicial contra la corrupción del sexenio pasado.
“La realidad no es una”, titula José Woldenberg su artículo de ayer, y procede a recordar el cuento del viejo, el niño y el burro que venían caminando juntos, suscitando comentarios encontrados.
Escribe tu correo electrónico para recibir
las últimas actualizaciones y sugerencias de lectura.