En el túnel
Hemos entrado al túnel de la crisis económica sin haber salido del túnel de la pandemia. La crisis económica no está adelante de nosotros, sino desplegándose ya, día con día, con enorme dureza, sobre millones de mexicanos.
Hemos entrado al túnel de la crisis económica sin haber salido del túnel de la pandemia. La crisis económica no está adelante de nosotros, sino desplegándose ya, día con día, con enorme dureza, sobre millones de mexicanos.
He dedicado la semana a uno de los momentos fundadores de la brutalidad policiaca mexicana, la escuela real, la escuela invisible, en que han sido educadas, y siguen educándose, generaciones de agentes y cuerpos policiacos.
La escuela de la brutalidad policiaca mexicana dio un salto cuántico durante la primera guerra declarada del país contra las drogas, en los años setentas.
En la escuela invisible de la brutalidad policiaca, corazón del crimen dentro del Estado, la Policía Judicial Federal, potenciada en los 1970 por la guerra contra las drogas de Nixon y por la DEA, fue el verdadero huevo de la serpiente.
Los inicios de la escuela de la brutalidad policiaca mexicana han sido fechados por el historiador inglés Benjamin Smith en los años 1970, cuando México, obligado por Nixon, declaró su primera guerra contra las drogas.
El historiador Benjamin T. Smith, latinoamericanista de la Universidad de Warwick, compartió hace unos días en su cuenta de tuit un hilo espeluznante sobre el origen de la violencia policiaca mexicana, ésa que salta a las primeras planas todos los días y que parece una plaga gemela, la plaga estatal, de la violencia criminal que azota al país.
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