Variaciones sobre la pérdida del reino
No sé qué decir del escritor que se llama como yo. Sé que ha vuelto a escribir desordenadamente, como al principio de sus días de escritor, movido sólo por el gusto o la compulsión de hacerlo.
No sé qué decir del escritor que se llama como yo. Sé que ha vuelto a escribir desordenadamente, como al principio de sus días de escritor, movido sólo por el gusto o la compulsión de hacerlo.
Hay esa ciudad detenida en el tiempo donde siempre imaginé deambulando a mi padre. Es la ciudad vieja de la posada donde fui a encontrarlo el año de 1996, luego de cuarenta años de no verlo. Esa ciudad transcurre en mi cabeza como en una vieja película de blanco y negro, borrosa y con rayones.
México es un país más grande que el que está en la cabeza de la mayoría de los mexicanos. En un ensayo publicado hace un año en estas mismas páginas dijimos que era preso de su pasado. Añadimos ahora que es preso también de la idea pobre que tiene de sí mismo. Es un país ballena que se sigue creyendo un ajolote.
El 2 de noviembre los californianos votarán la Proposición 19 para decidir si legalizan o no la producción, venta y consumo de marihuana.
El siglo XX de México empieza en 1910 con una rebelión política. Termina en el año 2000 con una elección democrática. Curiosa simetría: el siglo empieza con la revuelta de Francisco I. Madero contra la última reelección de Porfirio Díaz. Termina con la primera elección que hace posible lo que Madero quería: la alternancia pacífica en el poder por decisión de los votantes, no del gobierno.
Empezamos por los temas urgentes de la seguridad y la guerra contra las drogas, seguimos con los temas del crecimiento económico y el lugar que México debe ocupar en el mundo; terminamos con las reflexiones sobre las posibilidades de una nueva política de seguridad social y las reforma política que el país necesita.
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